Fiesta de los Rondeles de Casarabonela

14 Ene Fiesta de los Rondeles de Casarabonela

 

La noche del 12 de diciembre, víspera de Santa Lucía, la localidad malagueña de Casarabonela se llena de luz a causa de la quema de los rondeles.

Esta tradición centenaria viene del camino que realizaban los molineros de aceite en procesión, portando sus capachos de esparto prendidos de fuego, como acto de acción de gracias a la Divina Pastora por la cosecha obtenida.

En 1999, la imagen de la Divina Pastora recibió el nombre de María Santísima de los Rondeles y, desde el año 2000, reside en la restaurada Ermita de la Veracruz, desde donde sale en procesión cada 12 de diciembre.

Considerada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía.

Alrededor de las 10 de la noche se produce la bendición del fuego que prenderá los capachos empapados en aceite. Los rondeleros comienzan su camino desde la plaza situada junto a la Ermita de la Veracruz acompañando a la imagen de la Virgen de los Rondeles y ascendiendo hasta la parte más elevada del pueblo donde se encuentra la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol.

Durante el trayecto, los rondeleros con los capachos encendidos se acompañan del sonido de instrumentos tradicionales, como las castañuelas moriscas, creando un ambiente único de luces, sombras y sonidos.

Al llegar a la altura del Caño de Álora, los portadores de los rondeles hacen una parada para disminuir la intensidad de las llamas y, cerca ya de la medianoche, todo el cortejo que acompaña a la imagen de la Virgen finaliza su recorrido junto a la antigua mezquita mayor, actual Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol. La Virgen es introducida en la iglesia donde permanecerá unos días. Una vez cobijada en ella se canta una salve en su honor.

En el caño que se sitúa detrás de la parroquia, los peregrinos apagan sus fuegos y dan comienzo los actos festivos lúdicos que se prolongan hasta altas horas de la madrugada.

El segundo sábado posterior al 12 de diciembre, la imagen es devuelta a su ermita. En esta ocasión, el recorrido es diferente y los rondeles son transportados por los más pequeños. Se cantan villancicos y el trayecto se ilumina no sólo con los rondeles, sino con pequeños candiles repartidos por las fachadas de las casas.